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VERI*FACTU: el aplazamiento anunciado no es una excusa para dejar tu facturación como está

Ilustración de una factura VERI-FACTU en un ordenador junto al logotipo de la Agencia Tributaria
Imagen ilustrativa.

Hacienda ha anunciado que prevé trasladar a octubre de 2028 obligaciones pendientes de VERI*FACTU, pero el anuncio del 5 de octubre de 2026 no equivale por sí solo a una modificación normativa aprobada. Si facturas con un programa, necesitas distinguir entre calendario legal, previsión política y preparación técnica antes de cambiar de proveedor o detener una implantación.

Índice

¿Qué ha anunciado Hacienda y qué fechas siguen vigentes?

La nota del Ministerio de Hacienda, fechada el 5 de octubre de 2026, habla expresamente de una previsión de modificación de los plazos. Plantea aplazar hasta octubre de 2028 determinadas obligaciones pendientes del Reglamento de sistemas informáticos de facturación, con la intención de acercar su calendario al de la factura electrónica entre empresas. No afirma que la modificación ya esté publicada en el BOE.

Este matiz importa. Una empresa no debería reorganizar sus obligaciones fiscales a partir de un titular que da por aprobado un cambio todavía anunciado. La Agencia Tributaria mantiene publicada una nota con los plazos de adaptación derivados del Real Decreto-ley 15/2025: 1 de enero de 2027 para entidades que presentan el Impuesto sobre Sociedades y 1 de julio de 2027 para el resto de obligados afectados. Hasta que una norma posterior cambie ese marco, son las fechas que hay que contrastar con el asesor fiscal. Fuente: nota de plazos de la AEAT, consultada el 09/10/2026.

La propia nota ministerial indica que pretende conservar, en términos sustancialmente equivalentes, las garantías de integridad, conservación, accesibilidad, legibilidad, trazabilidad e inalterabilidad de los registros. Por tanto, la idea de que «se cancela VERI*FACTU» no se sostiene con la documentación oficial consultada.

Imagina un despacho que ya está migrando sus facturas desde un programa antiguo. Su proveedor le envía un correo diciendo que ahora puede esperar dos años. Antes de frenar, conviene pedirle por escrito qué parte del proyecto depende del plazo legal y qué parte resuelve problemas que el despacho ya tenía: duplicidades, numeración, conciliación o búsqueda de documentos.

Fuente: Comunicación del Ministerio de Hacienda, 05/10/2026. Consulta: 09/10/2026.

¿En qué se diferencia VERI*FACTU de la factura electrónica?

No son sinónimos. VERI*FACTU es una modalidad de los sistemas informáticos de facturación regulados por el Real Decreto 1007/2023. En esa modalidad, el sistema remite registros de facturación a la Agencia Tributaria conforme a las especificaciones aplicables. También existe una modalidad de sistema no VERI*FACTU, con exigencias de conservación y control distintas.

La factura electrónica entre empresarios y profesionales se refiere, en cambio, al formato y al intercambio de facturas en relaciones comerciales. Que ambos proyectos estén relacionados y que Hacienda proponga acercar sus calendarios no convierte sus obligaciones técnicas en una sola.

En la práctica, un pequeño negocio puede tener tres problemas diferentes. El primero es emitir facturas correctamente. El segundo es conservar registros y trazas conforme a las normas aplicables. El tercero es intercambiar facturas electrónicas con otros operadores cuando corresponda. Comprar un programa que promete «cumplir con todo» no sustituye a verificar qué cubre exactamente.

La Agencia Tributaria publica preguntas frecuentes y documentación técnica sobre los sistemas de facturación. Conviene partir de esa información, no de comparativas comerciales sin fecha. Una integración de ventas con contabilidad, por ejemplo, puede trasladar datos de pedidos, pero eso no demuestra por sí mismo que el sistema final cumpla el reglamento.

Fuente: Preguntas frecuentes oficiales sobre sistemas VERI*FACTU. Consulta: 09/10/2026.

¿Qué debes comprobar en tu software de facturación?

La pregunta útil no es «¿mi programa pone VERI*FACTU en la portada?», sino qué hace con cada factura y qué evidencia deja. Solicita al proveedor una descripción concreta de su modalidad de funcionamiento, documentación de adaptación y plan de actualizaciones.

Revisa estos puntos con la persona responsable de administración y con tu asesoría:

  • Numeración y series. Cómo se asignan, qué ocurre si falla una operación y cómo se documentan las rectificaciones.
  • Registro de eventos. Qué acciones quedan trazadas y quién puede consultarlas.
  • Exportación. Si puedes recuperar facturas, clientes y registros en formatos utilizables al cambiar de herramienta.
  • Permisos. Quién puede crear, rectificar, consultar o descargar información.
  • Continuidad. Qué procedimiento se sigue ante una caída de internet o del servicio.
  • Integraciones. Cómo se conectan tienda, CRM, TPV y contabilidad sin generar facturas duplicadas.

No aceptes como única respuesta una captura comercial con un sello de cumplimiento. Pide documentación técnica, condiciones contractuales y el alcance de la adaptación. Si tu empresa utiliza varios programas que intervienen en la facturación, identifica cuál emite efectivamente la factura y cuál solo aporta datos.

Un error frecuente es confundir automatizar el traspaso de información con automatizar una decisión fiscal. Que un pedido tenga un importe no determina siempre por sí solo cómo debe emitirse la factura. Hay rectificaciones, distintos regímenes y circunstancias que requieren reglas contrastadas y revisión profesional.

¿Conviene automatizar la facturación mientras cambian los plazos?

Sí puede convenir, pero por el problema operativo que resuelve, no por miedo a una fecha. Si una persona copia cada tarde los datos de pedidos a una hoja, luego vuelve a introducirlos en el programa de facturas y finalmente envía un correo manual, hay un proceso susceptible de simplificarse.

Empieza por dibujar el recorrido real. ¿Dónde nace el dato? ¿Quién lo valida? ¿Qué sistema crea el documento? ¿Dónde se guarda? ¿Qué pasa si el cliente modifica su dirección o se cancela el pedido? La respuesta revela más que una demostración de software con una factura perfecta.

Un flujo prudente podría recibir un pedido, verificar que contiene los campos necesarios, dejarlo preparado para validación y registrar el resultado de la emisión. La automatización puede detectar duplicados y avisar de incidencias. No debería inventar datos fiscales faltantes ni ocultar errores para mantener una apariencia de funcionamiento automático.

El ahorro de trabajo administrativo es una hipótesis que se mide después de implantar. Antes, registra cuántas intervenciones exige cada factura, qué excepciones aparecen y cuánto tarda el equipo en resolverlas. No hace falta prometer porcentajes para decidir si merece la pena estudiar el proceso.

Tampoco hay que cambiar todo de golpe. Un piloto con un conjunto acotado de operaciones permite observar errores, diseñar reintentos y acordar quién autoriza el paso a producción. Si la herramienta actual ya funciona, a veces basta una integración; otras veces el problema está en el propio sistema y requiere sustitución.

¿Cómo preparar una migración sin bloquear el negocio?

Una migración de facturación afecta a información que necesitas conservar y consultar. El plan debe incluir inventario, pruebas, responsables y vuelta atrás. Haz una copia verificable de los datos antes de transformar formatos o sustituir el programa.

Separa el proyecto en tres etapas. Primero, documenta las series, los clientes, los documentos históricos y las conexiones activas. Segundo, prueba un circuito con casos normales y excepciones: devolución, factura rectificativa, fallo de red, cliente sin dato obligatorio. Tercero, valida con la asesoría el tratamiento de cada supuesto y acuerda una fecha de corte.

Presta atención a los accesos. Una cuenta de integración con permisos excesivos puede modificar información que no debería tocar. Un archivo exportado a una carpeta compartida puede dejar datos de clientes expuestos. La seguridad no es un añadido posterior; forma parte del diseño.

Antes de firmar, pregunta quién responde si falla una actualización, cómo se recuperan los registros y qué sucede al terminar el contrato. La dependencia de proveedor se reduce cuando los datos son exportables, las integraciones están documentadas y el negocio conserva el control de sus credenciales.

No confundas un calendario más largo con tiempo ilimitado. Cuanto más desordenado sea el proceso actual, más pruebas necesitará cualquier cambio. Prepararlo con margen reduce la presión de decidir por urgencia.

Cómo lo hemos abordado en meiika

En meiika trabajamos los sistemas a medida empezando por el recorrido de la información y las decisiones que una empresa necesita controlar. En facturación, eso significa separar el proceso de negocio de las obligaciones fiscales y no presentar una integración como certificación legal.

Podemos estudiar cómo se relacionan pedidos, fichas de cliente, aprobaciones y herramientas existentes. La adecuación tributaria concreta debe validarse con el proveedor del sistema y con profesionales competentes. No afirmamos disponer de un producto fiscal homologado ni prometemos que una automatización sustituya la revisión de la asesoría.

PREGUNTAS FRECUENTES

Preguntas que vale la pena resolver.

¿Se ha aplazado ya VERI*FACTU hasta octubre de 2028?

El Ministerio de Hacienda anunció el 5 de octubre de 2026 que prevé modificar los plazos hasta octubre de 2028. Ese comunicado no es, por sí solo, la norma que cambia las fechas vigentes.

¿VERI*FACTU obliga a enviar todas las facturas a Hacienda?

El reglamento contempla sistemas de emisión VERI*FACTU y no VERI*FACTU con obligaciones técnicas diferentes. La modalidad VERI*FACTU remite registros de facturación; conviene confirmar con el proveedor cuál utiliza tu sistema.

¿Puedo seguir usando Excel para preparar datos?

Una hoja puede servir para tareas auxiliares, pero eso no demuestra que el procedimiento completo de emisión cumpla las obligaciones aplicables. Hay que revisar qué herramienta genera realmente las facturas y bajo qué condiciones.

¿Una automatización de facturas elimina la revisión humana?

No debería eliminar los controles necesarios. Puede trasladar datos, detectar inconsistencias y preparar operaciones, pero los supuestos fiscales dudosos requieren validación profesional.

Información general, no asesoramiento jurídico ni fiscal. Consulta la normativa vigente y a tu asesoría antes de adoptar decisiones de cumplimiento.

¿Tu facturación depende de copiar datos entre varias herramientas? Cuéntanos tu caso. Podemos revisar dónde se rompe el proceso antes de proponer tecnología.

Fuentes y referencias